Pachakuty: La concepción andina del “Vivir Bien” (Suma Qamaña/Allin Kawsay) y su aplicación en la reconstrucción de una nueva matriz civilizatoria

 

Sobre la base de una explicación del concepto andino del ‘vivir bien’, quiero mostrar el alcance y la dimensión del pensamiento amawtiko en la reconstrucción de la vida política y social de Bolivia, América Latina y más allá del continente. El Pachakuti inaugura una nueva era. Significa colocar la PA - CHA (y ya no al Hombre) como la realidad central a partir de la cual se conversan y coordinan las demás actividades, principalmente la oiko-nómica, de tal manera que entre todos podamos criar la comunidad de la vida. El Pachakuti, es decir de una “inversión”, “cambio” y “revolución” fundamental con dimensiones cósmicas, requiere de una concepción radicalmente nueva del ser humano, la Naturaleza, el trabajo, la economía y la política, y especialmente de aquello que la tradición occidental califica como “progreso” y “desarrollo”. En varios sentidos, Los Andes, pero, en el fondo, todo el planeta Tierra, están ante una encrucijada, un punto de inflexión, una decisión.
En la Cosmovisión de los Pueblos Andinos estamos dentro de un proceso único y universal, que los cosmólogos llaman Cosmogénesis, y que es diverso, complejo y ascendente. De las energías primordiales llegamos a la materia, de la materia a la vida, de la vida a la conciencia y de la conciencia al cosmos otra vez, entendido como Dios, Substancia, o como Vacío cuántico… El ser humano es la parte consciente, inteligente, con chuyma, de este proceso. Somos sólo un pestañeo ocurrido en el universo, en nuestra galaxia, en nuestro sistema solar, en nuestro planeta y, a saber, en los últimos minutos.
Desde el punto de vista del territorio y de nuestros recursos naturales, lo que tenemos como dato básico es nuestra biodiversidad; la cantidad increíble de ecosistemas y microclimas que se encadenan verticalmente (1). Este hecho natural trae consigo variedad. Vale decir que Riqueza, en un espacio como éste, sólo es posible como cultivo de la variedad, y facilitación del acceso a la diversidad (2). Cuando nos empeñamos en lo contrario, en el fomento del monocultivo, como en los proyectos productivos del Desarrollismo, lo que conseguimos es pobreza y escasez. Tener dos civilizaciones antagónicas pero, por ello mismo, complementarias.
Desde el punto de vista de la población, nuestra potencialidad como continente está en que tenemos dos civilizaciones: una animista y otra monoteísta e interfases de sistema entre ambas, que coexisten y se han articulado más por ósmosis que por una voluntad de diálogo de la civilización dominante.
En este sentido, y después de 500 años, este cara a cara de civilización. El cambio climático dramatiza, elocuentemente, que los occidentales equivocamos el camino.
Es preciso entender el espacio como un espacio vivo. Para ello, como dijimos, es menester investigar por donde fluyen los servicios, los bienes, la información, los dones, la energía; con otras palabras, cuales son los recorridos, en el tiempo y en el espacio, de nuestras ferias y mercados, los trajines de la reciprocidad, los santuarios, las fiestas e incluso los eventos deportivos. Es decir, cuales son los nucleadores de la convivialidad (3), los generadores de los vínculos y las conexiones que tejen la comunidad, es decir, nuestros productores y generadores de humanidad. En esto Bolivia es pródiga; su problema es que el Estado no diseña su sociedad en base a este insumo fundamental.
El crisol de la integralidad; el espacio donde emerge la inteligencia colectiva, donde se garantiza la simbiosis a diferentes niveles de la sociedad, donde se regula el sistema mediante un control jerárquico descendente y un control democrático ascendente. Estas Asambleas son el lugar y el momento donde se ejerce la subsunción del individuo y la pareja en totalidades cada vez mayores; donde se favorece las organizaciones paraleles: territoriales, funcionales, rituales etc. Son el lugar y el momento desde donde se impulsan los círculos virtuosos; se fractaliza el conocimiento: los saberes locales se interfecundan y complejizan mutuamente, formandocorpus cognitivos eficientes para tomar buenas decisiones. Estas asambleas son el lugar y el momento desde donde la comunidad pilotea la co-evolución y la co-gestión de la Pacha.
Este es sólo un guión para animar conversaciones en comunidades universitarias de aprendizaje. Para continuar este ayni de palabras.
(1) Véase Carl Troll / Stephan Brush, El eco-sistema andino. La Paz: HISBOL, 1987
(2) John Earls, Ecología y agronomía en los Andes. La Paz: HISBOL, 1991
(3) Véase el libro de Simón Yampara, El Ayllu y la territorialidad en los Andes. Una aproximación a Chamba Grande. El Alto: UPEA / Inti Andino / CADA, 2001.

Autores: ALVARO RODRIGO ZARATE HUAYTA

 

PALABRAS CLAVES:

 

Corresponde al Simposio: Antropología Crítica: Propuestas de Antropologías Contrahegemónicas en dictaduras, postdictaduras y procesos emancipatorios.